viernes, 22 de mayo de 2015


www.vozpopuli.com

LA CHAPUZA DE LA OBRA CIVIL:

 UN 2% MÁS DE INVERSIÓN EN ESTUDIOS AHORRARÍA 1.000 MILLONES AL AÑO.


La patronal Fidex señala que algunas administraciones públicas, como la Comunidad de Madrid, sólo tiene en cuenta las propuestas económicas para adjudicar contratos de obra civil, lo que después deriva en elevados sobrecostes que repercuten en los ciudadano
hare on emai
La obra civil se encarece por la escasa inversión en ingeniería
La obra civil se encarece por la escasa inversión en ingeniería
A pocos días de las elecciones municipales y autonómicas, los ingenieros han vuelto a alzar la voz para reclamar mayores inversiones en su sector. Pero, en este caso, lo han hecho con los números por delante. De acuerdo con cálculos elaborados por la patronal Fidexun incremento de apenas dos puntos porcentuales en la inversión en estudios de ingeniería en los proyectos de obra civil generaría un ahorro de 1.000 millones de euros al año, especialmente por lo que se evitaría en concepto de sobrecostes.
Fidex destaca que en España tan sólo se destina un 5% de la inversión total de una obra en estudios de ingeniería de proyecto. Esta cifra es propia de países en vías de desarrollo pero ni siquiera se aproxima a la de los de nuestro entorno. De hecho, se queda justamente en la mitad.
El director general de Fidex, Fernando Argüello, señala que con incrementar un par de puntos porcentuales esta inversión se obtendría un ahorro superior al 20% en los costes, lo que se traduciría en términos absolutos en unos 1.000 millones de euros al año. Con estas cifras se facilitaría enormemente la labor de las Administraciones Públicas para cumplir con los objetivos de déficit para España.
La patronal de las ingenierías también sostiene que incrementar la inversión en su sector repercutiría de forma notable en la generación de empleo. Según Fidex, cada millón de euros que se destina a estudios de ingeniería crea aproximadamente 14 puestos de trabajo adicionales; en cambio, la inversión de esa misma cantidad en la construcción tan sólo genera entre dos y cuatro nuevos empleos.
Demasiado peso en el precio
El problema de la escasa inversión en ingeniería también llega en forma de imagen. Los tristemente célebres sobrecostes minan la imagen de los profesionales españoles del sector, cuya formación y talento es reconocido en el exterior de forma notable.
A la hora de mirar hacia las Administraciones Públicas, Fidex destaca que algunas de ellas conceden una importancia ínfima a la calidad de los proyectos de obra pública, mientras que en el precio es prácticamente el único factor que se tiene en cuenta. De entre todas, destaca la Comunidad de Madrid, donde el precio es prácticamente la única variable que se tiene en cuenta a la hora de adjudicar el proyecto.
Organismos como la Dirección General de Ferrocarriles y la Dirección General de Carreteras, dependientes del Ministerio de Fomento, otorgan un peso del 70% al precio a la hora de valorar las ofertas para sus licitaciones. En los casos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif)Acuamed y la Dirección General del Agua, la cifra se va hasta el 75% e incluso el 80%. 

jueves, 21 de mayo de 2015

www.ideal.es



¿El 'iPhone killer' será español?

¿El 'iPhone killer' será español?
  • En el Silicon Valley de Las Rozas despachan un millón de móviles y facturan 200 millones de euros al año. Y todo en bq empezó con unos ‘pinchos’ USB

  • Echaron a andar en 2003 en una tienda de informática de la facultad y hoy son la primera tecnológica de consumo de España. Los ‘chicos’ de bq siguen viviendo de alquiler y conducen coches de segunda mano


21 de diciembre de 2003. Están a punto de comprar el gordo de la lotería y no lo saben. Seis alumnos de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid se sientan en la minúscula sala de la asociación de tecnología, un grupúsculo en el que entra el que tiene inquietudes para emprender y el que no vale para los deportes. Están en la antesala de su vida. ¡Pero qué vida! Son los responsables del mantenimiento de la sala de ordenadores de la facultad y, por tanto, los encargados de renovar los equipos. Para ahorrar dinero y espacio, deciden instalar dispositivos sin disquetera y recurrir a los puertos USB. Ellos mismos se encargarían de vender aquellas pequeñas memorias, una locura que entonces se cotizaba a 30 euros por 64 megas (hoy por 20 euros tienes un millón de veces más de capacidad). Aquellos chavales ofrecían sus ‘pinchos’ en una tienduca de material informático que ellos mismos regentaban en la Politécnica. Si alguien hubiera entrado a esa sala a decirles que solo once años después serían los dueños de la primera empresa española de tecnología de consumo, le habrían mirado como a un chiflado. En aquellos años solo un par de marcas en todo el mundo sabían hacer teléfonos. Pero los locos, a veces, tienen razón. Aquellos veinteañeros son hoy los dueños de bq, la firma española que fabrica un millón de teléfonos inteligentes. Y a un precio atractivo.













 Esa salita de la facultad fue el escenario de una de las carreras más curiosas de las empresas patrias, un garaje de Apple a la española aunque sin grandes misticismos. Sencillamente allí había seis tipos a los que les fue bien. «En realidad nunca nos imaginamos que nos pasaría esto. No nos imaginamos nada. Ocurrió». Se explica Rodrigo del Prado (Madrid, 35 años), actual director general adjunto de la compañía. Eran seis, hoy son unos 1.200. Sucedió así.
El viaje a China
Del Prado recuerda aquellos primeros pasos vendiendo memorias USB a los compañeros de aula, pero la cosa se les fue de las manos. El teléfono (fijo) sonaba sin parar. Pedidos y más pedidos. «Si sonaba el teléfono, iba bien la cosa». Nunca más conocerían el silencio. Compraban las memorias a proveedores españoles y ellos las vendían. De pronto en una de las llamadas un empresario les pidió ‘pinchos’ sin marca para poner el de su compañía. «Fue una idea buenísima». Buscaron un modelo cuya marca se pudiera retirar para ponerle otra, e hicieron el agosto con sus ‘pinchos’ a modo de regalo de empresa. Entonces comenzaron a pedirlas a China. Pagaron 40.000 dólares por 500 unidades y esas navidades no dieron abasto. «No parábamos un momento». Después de aquellas fiestas decidieron viajar al país asiático para buscar un proveedor de confianza. Sin éxito. «Nos mandaron a la playa». Pero en 2005 encontraron una fábrica que podía satisfacer sus pedidos y en 2006, Del Prado, con su licenciatura en Teleco, abandonó la casa de sus padres por primera vez para largarse a hacer la vida a un pisito de Hong Kong, donde estaban sus proveedores. Alberto Méndez, el actual consejero delegado de bq, nunca terminó la carrera. Tampoco dejarían de ser chicos de barrio. No busquen Lamborghinis, champán y modelos rusas en esta historia, porque no los hay, pero todo lo demás es fabuloso.
Por resumir su aventura, Del Prado, Méndez y sus colegas fundaron su propia fábrica de memorias USB que traían del gigante asiático. Y luego siguieron con los libros electrónicos, importados también de China, que modificaban a su gusto y que empaquetaban en noches larguísimas en las que curraba toda la familia. Aprendieron a vivir en la cuerda floja, en la rueda de hámster del ‘business’. A los lectores les llamaron ‘booq’, pero enseguida se lanzaron a las ‘tablets’ y las oes dejaron de tener sentido. Nació bq. Los ‘smartphones’, hoy tan populares por su relación calidad-precio, fueron la evolución lógica de la ‘tablet’ en versión reducida.
«De pequeño le desmonté la lavadora a mi abuela», recuerda Del Prado, que hace unos años pasaba los fines de semana en los desguaces, buscando piezas para su primer coche, un Lancia. Hoy conduce un BMW serie 1 con 215.000 kilómetros en las cachas, aunque lo compró de segunda mano. «Los humanos llevamos millones de años fabricando. Es normal que queramos hacer cosas», admite el director general adjunto de bq, sentado en una sala de las oficinas centrales de Las Rozas, a diez kilómetros de Madrid, que podrían ser el plató de ‘The Big Bang Theory’: cubículos con aparataje electrónico, muchas zapatillas ‘Vans’ negras, pantalones vaqueros y camisetas. Hay también un simulador de satélites que manejan Jose y Álex, de 24 y 21 años respectivamente. Cuesta 500.000 euros.
«El mejor a ese precio»
Bq es una empresa joven y de gente joven. Gabriel Cuenca, el benjamín, tiene 20 años. Encontró curro en una tecnológica antes mismo de empezar a estudiar la carrera. Un milagro en la España de hoy. Pero a veces los milagros pasan. «Desde siempre me ha gustado programar», confiesa Gabriel, que se encarga de la web. La media de los trabajadores es de treinta y pico. Los sueldos son austeros. No dan cifras exactas, pero aclaran: «Aquí hay nóminas de mil euros. Lo que no hay son sueldos de diez mil». Cuentan que los fundadores cobran lo que un ingeniero senior, aunque se sienten sobre una montaña de dinero (participado por un fondo de capital riesgo).
¿Cuándo ingresó en su cuenta corriente su primer millón de dólares?
– Todavía no ha sucedido eso.
Si de pequeño destripas los coches teledirigidos y cuando creces te dedicas a manipular memorias, lectores y tabletas, solo necesitas un buen equipo de ingenieros y financiación para hacerte tu propio cacharro y no tunear los que venden en China. Los primeros Aquaris (como se llaman los modelos de móviles bq) se diseñaron en Madrid a partir de originales chinos.La serie E, que está hoy en la calle, se ideó entera en Las Rozas en el cuartel general de la compañía, un edificio rodeado de tiendas ‘outlet’. Luego se ensambla en China y se trae. Además, fabrican impresoras 3D en Navarra y las venden en 50 países.
Si preguntas por las claves del éxito, los clientes responden que prefieren comprar un teléfono español que cuesta cinco veces menos que los top de las gamas. La cámara igual no es tan potente como la del iPhone (opiniones hay para todos los gustos), pero desde luego no es 800 euros peor. «Nuestra pantalla es mejor que la del iPhone 6», defiende Del Prado.
–¿Cómo se explica que su teléfono cueste 200 euros y otros 800?
–No cuesta cuatro veces más hacer un teléfono como los que se venden por 800. Damos un buen producto, el mejor a ese precio, y una buena atención al cliente.
–¿Cuáles son las claves de un cliente satisfecho?
–La pantalla, el sonido, la cámara y la autonomía.
El boca-oreja ha hecho lo demás y ha expandido las ventas hasta más allá de lo esperado. Primero vendían en tiendas como homenaje a sus orígenes, después en Fnac, ahora en Media Markt, Carrefour, El Corte Inglés... también en Francia y Alemania, y sigue sin haber deportivos en el garaje. Podría haberlos. Han facturado más que las ventas de Apple en España.
– ¿Son el ‘iPhone killer’?
– No lo somos. No sé si lo seremos, pero si sucede, será con respeto. Hacen muy bien las cosas.




La tecnología más antigua que conocemos no es humana

Un nuevo descubrimiento retrasa la aparición de estos utensilios en 700.000 años, y pone contra las cuerdas la idea de que fueron nuestros ancestros directos quienes los idearon por primera vez
 

Cuando una mañana de julio de 2011 varios paleontólogos se perdían mientras trabajaban en Kenia no podían imaginar las consecuencias que tendría su error. “Pudimos sentir que había algo especial en ese lugar”, escribieron entonces. Habían ascendido a una colina para orientarse y decidieron excavar en ella. Hoy,publican en la revista Nature el descubrimiento de las herramientas más antiguas jamás encontradas: 149 utensilios de piedra datados en unos 3,3 millones de años, cuyos hacedores y funciones no están del todo claros.
Las herramientas halladas no sólo retrasan la aparición de estos utensilios en 700.000 años, sino que ponen contra las cuerdas la idea de que fueron nuestros ancestros más directos quienes pensaron por primera vez en golpear dos piedras para crear una nueva tecnología. Según los investigadores, el fabricante pudo no ser antecesor del ser humano ni pertenecer al género Homo, lo que implica que las herramientas más antiguas conocidas son anteriores a los primeros humanos.
“El autor fue un hominino [primates homínidos de postura erguida y locomoción bípeda a los que pertenecemos], pero de momento no es posible determinar cuál”, explica a Teknautas el geólogo de la Universidad Rutgers (EEUU) y coautor del estudio, Chris Lepre. Esto supone la primera evidencia de que un grupo anterior de protohumanos, primos del actual Homo sapiens, tuvo la inteligencia necesaria para fabricar utensilios con bordes afilados.
Las herramientas ponen en entredicho la idea de que fueron nuestros ancestros quienes pensaron por primera vez en crear una nueva tecnología
Los sospechosos habituales son, en este caso, tres. En los años 90 se encontraron a pocos cientos de metros de la herramienta varios fósiles de Kenyanthropus platytops, un hominino cuya relación evolutiva con los Homo se desconoce y que vivió medio millón de años antes que estos. También se encontró un cráneo a un kilómetro del yacimiento y un diente, todavía sin identificar, a menos de 100 metros. Al estar en el momento adecuado en el lugar preciso, este homínido parece el principal candidato.
La presencia de esta especie en el lugar del crimen, sin embargo, no tiene por qué asegurar nada. Lepre aclara que serán necesarias nuevas investigaciones para encontrar al culpable. Porque las herramientas también pudieron salir de la mente de otras especies de la misma época. Quizá Australopithecus afarensis, o algún tipo de Homo temprano todavía por descubrir.
La función del utensilio es otro misterio por resolver: puede que se utilizara para cascar nueces, cortar carne o romper huesos para acceder al tuétano. Eso sí, según aclara Lepre “son muy grandes para los estándares prehistóricos. Algunas son comparables a una bola de bolera”. El investigador añade que fueron fabricadas a partir de rocas volcánicas y que algunas fueron golpeadas entre sí para producir filos cortantes.
“Este trabajo nos obliga a repensar la idea de que nuestro género, Homo, fue el primero en desarrollar herramientas de piedra”, explica Lepre. “Eso es importante porque sugiere que la esencia de esta cultura de utensilios es previa a la evolución de los cerebros grandes”.
No es la única teoría que el hallazgo pone a prueba. Hasta ahora se pensaba que el uso de herramientas de piedra surgió en respuesta a cambios climáticos que tuvieron lugar hace unos 2,5 millones de años. Estas variaciones en la temperatura generaron amplias praderas repletas de grandes presas cuya carne era necesario cortar de alguna forma. Pero el tamaño y las marcas de los utensilios, junto con la reconstrucción del entorno, sugieren otros contextos y funciones.
La función del utensilio es otro misterio: quizá se utilizó para cascar nueces, cortar carne o romper huesos para acceder al tuétano
“Los utensilios probablemente se utilizaron en un ambiente más boscoso de lo que se imaginaba”, asegura Lepre. Esto invita a pensar en nuevas hipótesis sobre qué provocó que nuestros ancestros comenzaran a desarrollar estos artefactos. Al vivir rodeados de plantas y árboles, quizá encontraron una forma de abrir frutos secos y tubérculos, o golpear troncos muertos para llegar a los insectos de su interior. O puede que las fabricaran con intenciones todavía desconocidas.
Por estos motivos la paleontóloga de la Universidad de Nanterre (Francia) y autora principal del estudio, Sonia Harmand, considera que los artefactos “iluminan un período previamente desconocido del comportamiento hominino y nos cuenta mucho sobre el desarrollo cognitivo de nuestros ancestros”. No en vano para fabricar estos artefactos es necesario tiene un nivel de control motor en las manos que implica ciertos cambios en el cerebro del animal.
La caída del ‘Homo habilis’
En los años 60 se descubrió al Homo habilis, especie de homínido que vivió hace unos 2 millones de años. Durante mucho tiempo se consideró el ancestro humano más antiguo, así como el primero en fabricar herramientas. Posteriores hallazgos han quitado ambos récords a nuestro antepasado, pero el golpe de gracia ha llegado en 2015 gracias a un par de hallazgos.
En marzo de este mismo año, una mandíbula encontrada en Etiopía se convertía en el fósil más antiguo de Homo conocido y retrasaba la aparición de este género a hace 2,8 millones de años, 400.000 antes de lo esperado.
Ahora, el descubrimiento de Kenia pone en entredicho el título de habilis. Pero aunque las herramientas encontradas por el equipo de Lepre son las más antiguas descubiertas, en realidad existen evidencias todavía más lejanas. En 2009 se hallaron en Etiopía huesos de animales de hace 3,39 millones de años marcados con cortes. No se encontró ningún utensilio en la zona, pero es probable que se trate del primer caso de consumo de tuétano por parte de homininos. Si se confirma la autoría de Kenyanthropus platytops quedará claro que la fabricación de este tipo de herramientas no es exclusiva de los humanos, aunque sí haya sido mérito nuestro el desarrollar la tecnología hasta su punto más alto.


Tu basura puede valer oro: así se reciclan los residuos que generas a diario
En España, cada habitante genera cerca de 449 kg de residuos al año. Y lo peor es que el 60% acaba en los vertederos, un 10% se incinera, otro 10% se somete a compostaje y sólo el 20% se recicla

·         BASURA
Nuestro mundo se está llenando, literalmente, de basura. Y lo peor es que el futuro no pinta mejor, precisamente. Si actualmente en todo el planeta Tierra se producen cerca de 1.500 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU), la previsión para 2025 los sitúa en cerca de 2.600 millones de toneladas.
En cuanto a España, cada habitante genera cerca de 449 kg de residuos al añosegún el último informe de Eurostat. Y lo peor es que el 60% de esa basura acaba en los vertederos, un 10% se incinera, otro 10% se somete a compostaje y apenas el 20% acaba siendo reciclado, lo que implica un evidente problema de reutilización de estos residuos.
Los escasos índices de reutilización se tornan si cabe más escandalosos si tenemos en cuenta que, tanto en nuestro país como a nivel mundial, cada vez contamos con más metodologías de reciclaje que consiguen darle una segunda oportunidad a toda la basura que generamos a diario.

El 60% de la basura generada en España no se recicla.

De la basura al biocombustible
Una de esas nuevas metodologías es la denominada waste to biofuels (W2B), que se encarga de transformar la basura que generamos a diario y convertirla en biocombustibles y otros tipos de energía que puede ser usada, sobre todo, en automóviles.
Esta tecnología, desarrollada por Abengoa en su planta de Babilafuente (Salamanca), consiste en la obtención de energía a partir de los RSU mediante un tratamiento de fermentación e hidrólisis enzimática que consigue no sólo tratar la fracción orgánica de los residuos, sino, además, aprovechar también los componentes reciclables, no reciclables y otros plásticos para obtener biodiesel.
El proceso básico consta de cinco etapas:
1. Recepción: acogida de residuos, separación de voluminosos y trituración. 
2. Higienización: tratamiento de los residuos con presión y temperatura para mejorar la clasificación y separación de la fibra orgánica. 
3. Clasificación: separación mediante métodos físico-mecánicos de las distintas fracciones de los residuos. 
4. Adecuación: análisis de la materia orgánica, separando impropios e inertes, previo a la entrada al módulo de hidrólisis y fermentación. 
5. Hidrolisis y fermentación: proceso enzimático basado en la tecnología de hidrólisis, fermentación alcohólica y destilación. 

7 kilómetros por cada kilo de basura
La necesidad de reciclaje se plantea aún más imperiosa si tenemos en cuenta los datos, ya que por cada kilogramo de basura recogido se puede acabar generando una cantidad de combustible suficiente para recorrer hasta 7 kilómetros en automóvil.

En España, sólo el 20% de los RSU se reciclan.

Además, la aplicación de waste to biofuels, según Abengoa, permite reducir en más de un 80% la disposición de residuos sólidos urbanos, potenciando de este modo el porcentaje de recuperación de toda la basura que a diario genera cada habitante.

Con esta tecnología, la planta afronta una capacidad para procesar cerca de 25.000 toneladas de RSU. Todo ello con un objetivo final: reducir esta disposición de residuos que actualmente existe en los vertederos, dándoles una segunda vida  e intentando minimizar su impacto ambiental.

miércoles, 20 de mayo de 2015

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Marah Villaverde Headshot


De princesa a ingeniera: ayuda a tu hija a desarrollar todo su potencial.T

2015-05-12-1431444479-5977463-goldieblox.com.pngCada vez más mujeres acceden a profesiones y ámbitos que antes estaban destinados, casi exclusivamente, a los hombres. Aun así, la brecha de género sigue proporcionando datos escandalosos: en Estados Unidos, por ejemplo, solo el 14% de los ingenieros que salen cada año de la universidad son mujeres.
Podemos buscar multitud de razones que justifiquen esta disparidad, pero la más importante es, sin duda, la educación. Tanto hombres como mujeres comenzamos a adquirir en la infancia los conocimientos que formarán la base de nuestra vida futura. Jugando aprendemos a relacionarnos con el mundo que nos rodea. Jugando comenzamos a pensar, conocer, discernir, a desarrollar nuestra creatividad y pensamiento crítico. Y esta es la gran carencia que, hasta hace poco, han sufrido las pequeñas con respecto a sus compañeros varones.
Estamos acostumbrados a que los juguetes sean para niñas o para niños, rosas o azules, castillos de princesas o coches de carreras. Los juguetes estereotipan a menudo a nuestros hijos, y las niñas se ven encarceladas en el "aislamiento rosa".
No hay nada de malo en que tu pequeña juegue a ser una princesa, por supuesto. Pero, ¿y si quiere ir más allá? Todos contamos con cierto espíritu crítico, científico, por tanto. Debemos ser capaces de ofrecer las mismas oportunidades para que todos puedan desarrollarlo y elijan conscientemente su camino en el futuro, independientemente de su sexo. No es tan difícil romper el aislamiento rosa; solo debemos buscar juguetes no conformistas que ayuden a nuestras hijas a pensar, que acerquen a la ciencia y la tecnología de forma lúdica y adaptada a sus necesidades.
Desde 2012, cada vez proliferan más los juguetes de este tipo, especialmente diseñados para ellas. Todo empezó en Kickstarter, la mayor plataforma mundial decrowdfunding, cuando Debbie Sterling, una joven ingeniera, lanzó al mundo el proyecto en el que había invertido todos sus ahorros: GoldieBlox, un juguete de construcción apoyado por un libro educativo y basado en una sencilla mecánica, pero que a la vez contaba con casi infinitas posibilidades.
"Cuando era niña, la palabra ingeniero me sonaba intimidatoria, algo solo para chicos. He descubierto que estaba equivocada. Los ingenieros construyen las cosas más importantes que utilizamos todos los días... cosas que hacen que nuestras vidas sean mejores". (Debbie Sterling, fundadora y presidenta de GoldieBlox)
Lo más especial de GoldieBlox, lo que hizo que sus expectativas de crowdfunding se superaran con creces (más de 5000 personas apoyaron el proyecto, recaudando casi el doble de lo que Debbie pedía para producirlo) fue que estaba diseñado, específicamente, para niñas. No solo tiene texturas suaves y colores atractivos, sino que hace del acercamiento a la tecnología algo divertido y atrayente:
"GoldieBlox va más allá del "hazlo rosa" para atraer a las niñas. (...) Los chicos tienen grandes habilidades espaciales, por lo que adoran los juguetes de construcción. Las chicas, por otra parte, tienen mayores habilidades verbales; aman las historias y los personajes. GoldieBlox atrae a las niñas porque, además de pensar en construir, éstas quieren saber por qué construyen, y las historias de Goldie están relacionadas con sus propias vidas. (...) A medida que leen, quieren ser como Goldie, y hacer lo que ella hace". (Debbie Sterling, fundadora y presidenta de GoldieBlox)
Tras el boom que supuso la salida de GoldieBlox al mercado y su ruptura con el juguete científico-tecnológico tradicional, muchas otras empresas, algunas nuevas y otras ya establecidas en el sector, han comenzado a crear juguetes especialmente diseñados para desarrollar las habilidades científicas, matemáticas, tecnológicas y de ingeniería; la tendencia es ya una realidad.
Otro ejemplo de juguete tecnológico para ellas es Roominate, premiado como juguete número 1 de 2014 por la prestigiosa revista Time. La premisa es también simple: un colorido juego de construcción que invita a la creatividad espacial y a dar rienda suelta a "ese pequeño extra": las niñas pueden construir una casa de muñecas con infinitas posibilidades y, además, aprender teoría de circuitos básica, añadiendo a su construcción cableado, luces y motores.
Aunque la tendencia no se restringe, ni mucho menos, a los juguetes para niñas; la empresa española BQ (conocida por ser la primera en producir en serie una impresora 3D de precio económico, destinada al usuario final) ha desarrollado un kit de robótica 100% funcional para que los más pequeños puedan aprender programación desde cero, implicando al resto de la familia en el juego, y acercándose a la ciencia y la tecnología de forma divertida. El kit se completa con pequeños robots, para montar o imprimir en 3D, que más tarde pueden controlarse desde un smartphone o tablet Android.
Por otra parte, muchas empresas jugueteras de amplia trayectoria se suman, poco a poco, al aprendizaje tecnológico; Leapfrog, por ejemplo, ha lanzado ordenadores portátiles adaptados que ayudan a los niños a adquirir habilidades informáticas desde muy pequeños, y los juguetes de construcción más clásicos, como Lego, con su líneaFriends, empiezan a reubicarse hacia líneas y colores en principio más atractivos para el público femenino.
Aunque, por supuesto, el fin último de cualquier juguete es, aunque parezca obvio decirlo, jugar. No se puede hacer que un niño sea algo que no es: si tu hija quiere ser una princesa, adelante. Si quiere ser ingeniera, adelante. No todas las niñas que jueguen con GoldieBlox van a ser ingenieras, igual que la mayoría de niños que juegan con naves espaciales no acaban siendo astronautas. Pero puedes ofrecer a tu hija juegos que desarrollen todas sus habilidades, puedes dar las herramientas necesarias para que en el futuro elija con conciencia. Asegúrate de que tenga acceso a juguetes que le hagan interesarse por la ciencia, las matemáticas, la tecnología. El objetivo de los nuevos juguetes no es solo jugar, sino también normalizar: inspirar a una nueva generación de profesionales para que, en el futuro, la ingeniería deje de ser una "cosa de chicos".
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